Modas, tendencias… en el vino 5/5 (1)

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A pesar de ser una bebida clásica en el mejor de los sentidos de la palabra, el vino no escapa a la moda. Aunque las “modas” en vino son, por lo general, menos efímeras que otras.

Cada vez que me pongo a analizar las tendencias en el vino, un ejercicio que hago por lo menos una vez al año, suelo pensar que son tendencias con raíces muy profundas. En realidad, y salvo excepciones innovadoras como lo fue el vino azul hace unos pocos años, lo que pasa en el vino -la mayoría de las veces- es que se “reviven” prácticas, usos o tipos de vino que habían sido dejado de lado.

Son modas, además, que se van afianzando poco a poco y que suelen durar mas de un año, a veces mucho mas. Y para confirmar lo dicho, miren un poco mi lista de tendencias mas reciente:
– Los vinos rosados, tantos años ignorados, vuelven a tomar fuerza. Y no los rosados intensos, sino los de color claro, que dan esa sensación de frescura y levedad, ganan poco a poco un lugar importante en el mercado, especialmente entre los jóvenes.
– Los vinos naturales, ecológicos o biodinámicos, conquistan a los consumidores. Una tendencia que ya lleva años, y que logra imponerse al alcanzar estos vinos una calidad singular.
– Las técnicas y los productos ancestrales: vinos espumosos con una sola fermentación (método ancestral), es el que lleva el nombre.

Pero también resucitan recipientes ancestrales, como pasó hace un tiempo con los toneles de roble y ahora con las tinajas de barro; y vinos especiales como los vinos de Jerez, los Ripasso y otros productos “exóticos”, aunque sean muy conocidos en sus regiones originales, asoman:
– Los vinos novedosos: el vino azul, discutido pero sin duda novedoso, y otros que vendrán a acompañarlo.
– Las cepas “raras” en el mundo: el Malbec triunfa en mercados como el norteamericano; ¿el Tannat seguirá ese camino?
– El vino por copa, no solo en los bares sino también en los restaurantes: Es una tendencia casi impuesta por las limitaciones al consumo de alcohol en diferentes lugares, y logra algo que debió suceder hace años: en la mayoría de los restaurantes, bares y otros comercios, el vino se puede beber por copa.

Esto no solo permite beber menos, también permite que beba una persona sola sin comprar una botella, y que se pueda pedir una copa de un vino con la entrada y otra diferente con el plato principal, o que varias personas que comen juntas puedan maridar sus diferentes platos. Y además favorece un lugar que el vino ocupaba cada vez menos: el del aperitivo. ¿Qué nos traerá el futuro? ¿Cavas manejadas electrónicamente (ya hay algunas)? ¿Volveremos al consumo masivo y popular del vino rosado? ¿Habrá otros colores de vinos? El futuro lo dirá.

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Ingeniera Química (Universidad de la República, Uruguay) y Experto Universitario en Cata de Aceites de Oliva Vírgenes (Universidad de Jaén, España). Desde 1994 es periodista especializada en vinos y gastronomía en diversos medios de prensa y colabora en guías de vinos y aceites de oliva, uruguayos e internacionales. Jurado Internacional de Vinos desde 1999. Profesora de Vinos y Evaluación Sensorial de Alimentos en ITHU Politécnico de Montevideo desde 1998 y Directora Académica del Instituto Uruguayo Gastronómico UG de Punta del Este, primera institución terciaria de Gastronomía reconocida por el Ministerio de Educación y Cultura en el país, desde 2009. Docente invitada en la Universidad de Jaén para el Curso de Experto Universitario en Cata de Aceites de Oliva Vírgenes (módulo Aceites de América del Sur) desde 2012. Obras publicadas: Coautora, con Marino Uceda y María de la Paz Aguilera, del libro “Manual de Cata y Maridaje del Aceite de Oliva” (Ed. Almuzara, España, 2010) Coautora, con Christa Huber y Amalia Lejavitzer, del libro “Olivos y Aceites de Oliva del Uruguay. Joven industria-Antigua tradición”, (ASOLUR, Montevideo, 2014).

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