Terras Gauda llega a Uruguay 4.8/5 (5)

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Terras Gauda - Fuente http://www.terrasgauda.com

Tradición e innovación                                                                                                   Por Isabel Mazzucchelli

Cuando en 1989 Don José María Fonseca creó la bodega gallega Terras Gauda, seguramente no soñó que un día su pequeño (en aquel momento) hijo Antón iba a presentar sus vinos en Uruguay. Pero sí comprendió que la mezcla de tradición vitivinícola e innovación era la clave para producir vinos modernos y expresivos, que fueran un fiel reflejo de la tierra de la que provienen.

Un ejemplo de lo dicho anteriormente es la recuperación de la uva Caiño Blanco, de la que esta bodega posee, en sus tierras de Galicia, más del 90% del área plantada en el mundo. Igualmente importante fue el trabajo que Terras Gauda hizo con sus Albariños: plantaron 127 clones, de los cuales seleccionaron luego de una largo proceso 4, que ahora son los que usan en sus vinos. No solo trabajaron con sus variedades, sino que también seleccionaron levaduras propias, y por sobre todas las cosas pusieron toda la pasión en la producción de sus vinos.

Julio González – Antón Fonseca

A Antón Fonseca, actualmente Vicepresidente de Terras Gauda, le brillan los ojos de entusiasmo cuando habla de sus vinos. La bodega comenzó hace un tiempo a expandirse por España, y sus bodegas en Bierzo y en las proximidades de Ribera del Duero, aunque fuera de la Denominación, abrieron las fronteras de los tintos.

La presentación fue en el restaurante Lo de Tere, uno de los mejores de Punta del Este, que acompañó los vinos con una degustación de platos elaborados con la perfección que caracteriza a María Elena Marfetán y su equipo. Además de Antón Fonseca estuvieron presentes el importador, Julio González (Amirwor S.A.), que comparte la pasión de Antón, y su equipo local.

Lo de Tere (Punta del Este)

Se degustaron cinco vinos. Los tres blancos fueron Albariño Abadía de San Campo, un varietal de Albariño fresco y vibrante, Terras Gauda, un corte de Albariño, Caíño y Loureiro complejo y untuoso, con la misma frescura que el anterior; LaMar, un vino diferente ya que está elaborado con un 90% de Caíño, la uva que recuperó Terras Gauda, con un pequeño aporte de Albariño y Loureiro. Es un blanco original, criado sobre sus lías por seis meses, frutal y mineral, con buen cuerpo y sedoso en boca.

Luego vinieron los tintos, provenientes de las bodegas Pittacum: Petit Pittacum, elaborado con uva Mencía en la D.O.Bierzo de profunda historia vitivinícola -Antón cuenta que ya en la época romana había en Bierzo 100.000 personas trabajando en torno al vino-, intensamente frutado y con un pasaje por la madera de 3 meses que le da un toque diferente y suave de complejidad aromática, y Sardón, un vino en el que la uva Tempranillo, con un pequeño aporte de Garnacha Tinta, Cabernet Sauvignon y Malbec, despliega toda su seducción.

Vinos Catados

La región de producción de este último vino se extiende a lo largo del Duero, en viñedos pertenecientes a Valladolid y Burgos. “Al estar fuera de la D.O. Ribera del Duero, pero muy cerca de ella, podemos ir a buscar las mejores uvas entre los viñedos de Duero”, afirmó Antón Fonseca. Es un vino potente, agradable para beber ahora, pero que también sería interesante guardar un par de años para ver su evolución.
www.terrasgauda.com – www.lodetere.com

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