Tratado del Humor 1 (¡El chiste!) 5/5 (5)

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Charlie Chaplin - Fuente http://laafoka.com/

“Un chiste malo, si es muy malo, puede terminar siendo bueno. O cuanto menos parecerlo. Como la vida misma. De chiste.”

De chistes de chistera de magos o personajes de cuadros de algún siglo anterior, la vida hace un inciso y en un paréntesis singular, por un momento, se vuelve extemporánea en su búsqueda de una risa aún por explorar. A veces funciona. A veces, no. A veces retrata al que lo dice por cómo lo dice, por qué lo dice, o por cuándo lo dice, siendo el reflejo de un instante, de una época, de una situación, o de un carácter.

Pensamos que, como el bollo del paquete de bollos, se puede extraer, si lo tenemos en la despensa, para quitar el hambre de un público que intuimos quiere degustarlo con avidez y ansiedad. Tal vez solamente para alimentar un propio ego, hacer hueco en un espacio social saltando del pelotón del anonimato, o mantener nuestra posición en la atalaya que ocupamos.

Un chiste… ¿Puede cambiar la vida un chiste? Te lo digo yo: Sí. Para bien o para mal. Todo chiste encierra un posible efecto mariposa que hasta que no vuela no sabemos qué podrá provocar. Si es que provoca algo, porque hay chistes fantasmas que tornan más fantasma al que lo dice, por invisible o por fanfarrón.

Un chiste es una acción, porque busca una reacción al contarlo. Esa bola de billar, que, al contacto del palo, escruta un agujero. Directa o en jugada elaborada. De transición o de match-ball. De partido a partido, o de final de champions.

¿Quién no ha escuchado nunca un chiste? Hoy en día se escuchan más chistes que verdades, sin contar que hay chistes que son verdad, y verdades que son chistes. Porque la gente prefiere un pastel que sepa bien, incluso aunque esté podrido, a una realidad sin chispa. Medicamentos contra la apatía. Cápsulas potenciadoras del sabor. Chistes como botes salvavidas, o paracaídas, o peor, como armas hirientes señalando un perdedor. Porque no todas las palabras se las lleva el viento. Las hay que cargan plomo en sus alas como balas disparadas con una intención cuanto menos discutible.

¿Y vivir del chiste? Eso sí que es un buen chiste que da risa. A no ser que seas un payaso triste. Que te paguen por hacer reír con dichas fórmulas bien confeccionadas… ¡Por Dios, cuánto candidato debe haber a ser modisto de tales trajes! No parece mala vida, viendo otras profesiones existentes en esta jauría humana llamada sociedad. Además, cobras dos veces, porque la paga va para el bolsillo, y para el alma. Porque solamente el que ha escuchado el aplauso del público conoce esa moneda.

Algún día me gustaría encontrar el chiste perfecto. Como el aroma del amor en “El perfume”. Un sortilegio infalible. Un destello cegador de una luz solar de mediodía. Ese inciso corto, pero pleno, que hace olvidar penas, problemas, pasados, presentes y futuros. No es tarea fácil, creo más bien que imposible. Un fin inalcanzable por hipótesis. No obstante, merece la pena intentar hallar ese pedacito de cielo. Y es que ya lo decía Chaplin, “A fin de cuentas, todo es un chiste”.  

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4 Comentarios

  1. !PUfff!!! ¡Cuán verdad encierran tus palabras que me han llegado muy dentro!
    ¡Cuánta gente hay que vive del cuento! (personajes de TV que buscan tras “el cotilleo” impresionar, etc.).
    Y lo peor de todo no es que existan estas personas, sino que haya un montón (miles y miles) de personas que los vean, los escuchen… y los sigan.
    Lo que sí que es bonito, es hacer de tu vida un chiste ya que no existen los problemas (los generamos en nuestra mente) porque… “si un problema es problema y no tiene solución” ¿para qué enfadarse? y si dicho problema tiene solución… Y sino… busca un aparcamiento a ese “problema”, quizás mañana tengas otro humor y lo veas desde otra perspectiva.
    Andar, siempre, con una sonrisa en la boca… ¡eso sí que es maravilloso! pero… ¿cuántos lo hacemos?
    Lo que sí os aseguro es que si tomáramos esa forma de vida o filosofía, os aseguro que habría muchos menos enfermos y se consumirían muchos menos medicamentos, porque… LA RISA ES EL MEJOR MEDICAMENTO, PARA TODO, y esto viene detrás de un buen chiste… o malo… pero al final, siempre, siempre te ríes… jajajajajajaja
    ¡Gracias Iñaki!

    • Ya lo decía el filósofo. “La risa remedio infalible”
      Con respecto a los cuentos y los que viven del cuento.
      Dice León Felipe:
      Yo no sé muchas cosas, es verdad.
      Digo tan sólo lo que he visto.
      Y he visto:
      que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
      que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
      que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
      que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
      y que el miedo del hombre…
      ha inventado todos los cuentos.
      Yo no sé muchas cosas, es verdad,
      pero me han dormido con todos los cuentos…
      y sé todos los cuentos.

      • Gracias, caballero, por enseñarme algo que ya intuía, pero que en palabras de León Felipe se transforman en un cuerpo perfectamente vestido con un traje tan hermoso.
        Las palabras son los ladrillos que realizan la construcción social de la realidad. Las mismas palabras que perfilan nuestros pensamientos. Las mismas palabras que edifican los cuentos que nos cuentan y que nos creamos. Y lo que es mejor, o peor, no lo sé, los que nos creemos.

    • Gracias, querida Manuela, por tu apreciación.
      Ójala tanta gente viviera en un cuento, que no del cuento, ya que en los cuentos que me solían contar de pequeño, los finales solían ser felices.
      Como dices, quizás la risa sea el mejor medicamento, porque por lo menos, durante ese instante, en ese momento, toda desgracia y dolor se olvida en un cajón cerrado con llave. No permitamos que los hombres grises se coman las flores de la primavera…

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